Planta Zamioculca: cuidados y reproducción

La Zamioculcas Zamiifolia, también conocida como Zamioculca o planta ZZ, es una planta tropical de origen Africano que pertenece a la familia de las Aráceas. Son plantas robustas, con hojas gruesas y carnosas de color verde intenso y forma ovalada. Su aspecto brillante hace que pueda ser confundida en ocasiones con una planta artificial. Lo cierto es que la Zamioculcas ha ganado mucha popularidad hoy en día por su valor decorativo y fácil mantenimiento. No dejes de leer esta guía completa hasta el final para conocer todos los detalles sobre la planta Zamioculca: cuidados y reproducción.

Lo mejor de la Zamioculca, es que tiene la capacidad de verse increíble sin apenas cuidados. De hecho, se considera como una de las plantas de interior más resistentes y fáciles de cuidar, tanto que he decidido añadirla a mi lista de plantas fáciles de cuidar y de poca luz: una selección de plantas perfectas para principiantes y personas con poco tiempo libre.

En general, la Zamioculca es una planta de crecimiento lento que en interiores puede alcanzar alturas de unos 40 – 80 cm. Presenta un rizoma con bulbos en donde se almacena agua, razón por la cual no necesitan ser regadas con demasiada frecuencia.

La flor de la zamioculca es de escaso interés ornamental y poco frecuente en cultivo interior. Como sucede con otras plantas de la familia de las aráceas, las Zamioculcas pueden producir flores en forma de espádices de color crema.

zamioculca flor
Flor de la Zamioculcas zamiifolia – via Wikimedia Commons

Guía rápida de la planta Zamioculcas Zamiifolia

Nombres comunesZamioculcas, Zamioculca, planta ZZ, planta de la fortuna o planta de la prosperidad.
Nombre científicoZamioculcas zamiifolia
FamiliaAraceae
RiegoMantener el sustrato húmedo sin encharcar.
IluminaciónLuz indirecta media – alta.
Temperatura 18 – 24ºC
HumedadAlta.
SustratoNutritivo y con muy buen drenaje.
ToxicidadTóxica para mascotas
Planta Zamioculca: cuidados y reproducción

Cuidados de la planta Zamioculca

zamioculca cuidados
Cómo cuidar la zamioculca

Riego

La Zamioculca prefiere un sustrato moderadamente húmedo, aunque puede tolerar bastante bien la sequía. Es importante proporcionarle un riego moderado pero regular si queremos que la planta prospere adecuadamente.

Si tienes tu Zamioculca en un ambiente con mucha luz natural, debes tener en cuenta que necesitará ser regada con más frecuencia que si estuviera en un lugar sombrío o poco luminoso. Sin embargo, es importante no regar en exceso en ningún caso para evitar que se pudran las raíces. Espera a que se seque la mitad superior del sustrato antes de volver a regar. Reduce los riegos durante los meses más fríos.

Si utilizas agua del grifo para regar tu planta Zamioculca, déjala reposar al menos durante la noche para permitir que el cloro se evapore.

Iluminación

La Zamioculca se adapta bien a lugares con poca luminosidad. Sin embargo, como toda planta, siempre necesitará algo de luz para poder sobrevivir. Una iluminación indirecta brillante será lo ideal para que esta planta crezca y se mantenga con buena salud. No la expongas al sol directo porque se quemarán sus hojas.

También puede sobrevivir bajo luces fluorescentes o lámparas de crecimiento.

Temperatura

Su temperatura ideal está en torno a los 18 – 24ºC. Es importante no dejar que baje de los 12ºC, ya que puede afectar a su crecimiento.

Humedad

La planta Zamioculcas prefiere cierto nivel de humedad ambiental. Dependiendo del grado de sequedad que exista en el ambiente, es recomendable pulverizar por lo menos una vez a la semana.

Sustrato y abono

No es una planta exigente en cuanto al sustrato. El único requisito es que sea una mezcla muy bien drenada para evitar que se acumule el agua de riego. Por ejemplo, puedes usar un preparado para cactus o sustrato universal añadiendo perlita a la mezcla para aligerarla.

Utiliza un fertilizante líquido para plantas verdes una vez al mes, durante la temporada principal de crecimiento (los meses más cálidos). Es una buena idea diluir el fertilizante en el agua de riego, con la dosis indicada reducida a la mitad para evitar excesos.

No olvides usar una maceta con agujeros de drenaje para cultivar tu Zamioculca y evitar problemas de saturación del sustrato.

Trasplante

Trasplanta tu planta zamioculcas cada 2 o 3 años, aumentando ligeramente el tamaño de la maceta. La primavera es la mejor época para realizar el trasplante.

Zamioculca con hojas amarillas

Las hojas amarillas en la zamioculca suelen ser debidas a un exceso de riego. La acumulación de agua en el sustrato puede favorecer el desarrollo de hongos y hacer que los rizomas se pudran. Es muy importante regar la zamioculca con moderación y asegurarnos de que cuenta con un buen sistema de drenaje.

Revisa las raíces de tu planta de zamioculcas para comprobar si existe pudrición. Si presentan un color marrón y están blandas al tacto, es que la planta está afectada por la podredumbre de raíz. Para tratar de solucionarlo: extrae la planta de la maceta, retira la tierra y lava bien las raíces bajo el agua del grifo. Elimina todas las raíces afectadas con unas tijeras limpias para detener el proceso de pudrición. Después desinfecta bien la maceta y replanta la zamioculca en un nuevo sustrato con muy buen drenaje.

Reproducción de la planta Zamioculca

La Zamioculca se puede reproducir por división de los rizomas o mediante esquejes (incluso de una sola hoja).

Reproducción por esquejes

Esquejes de tallo

zamioculca en agua
Cómo reproducir la zamioculcas

Si tu planta de zamioculca ha crecido demasiado y decides realizarle una poda, puedes convertir los tallos sobrantes en una nueva planta.

  1. Coloca los tallos de Zamioculca en un recipiente con agua tibia.
  2. Ubícalos en un lugar cálido donde reciban suficiente luz indirecta.
  3. Cambia el agua al menos una vez a la semana.
  4. Ten paciencia y espera a que crezcan las raíces.
  5. Cuando las raíces se hallan desarrollado y alcancen unos 3-4 cm de largo, trasplanta los esquejes con cuidado a una maceta con tierra bien drenada y agujeros en la base.

Nota: también puedes propagar los esquejes de tallo directamente en el sustrato, el cual tendrás que mantener siempre húmedo (no encharcado) para que puedan formarse las raíces.

Esquejes de hoja

  1. Selecciona una o varias hojas sanas de un tallo maduro y córtalas (con pecíolo) por medio de un cuchillo o unas tijeras limpias y afiladas.
  2. Si quieres puedes dejarlas cicatrizar al aire libre durante un par de horas (no es estrictamente necesario).
  3. Entierra las hojas ligeramente en el sustrato húmedo (con la parte del tallo hacia abajo) aproximadamente a 1 cm de profundidad. Otra opción válida es utilizar musgo sphagnum en lugar de sustrato.
  4. Ubica los esquejes en un lugar cálido donde reciban luz indirecta.
  5. Coloca una bolsa de plástico o algún tipo de cubierta transparente encima para evitar que el agua se evapore. De esta forma nos aseguraremos de que los esquejes permanecen siempre húmedos. No olvides abrirla cada cierto tiempo para renovar el aire en su interior.
  6. Poco a poco comenzarán a formarse los tubérculos y las raíces crecerán en la base de las hojas.

Nota: si lo prefieres, también puedes propagar las hojas de Zamioculca por agua (manteniendo sólo la parte del tallo sumergida). Cuando las raíces midan unos 3 cm, puedes pasarlas a la tierra.

Reproducción por división de rizoma

La Zamioculcas Zamiifolia también se puede reproducir por separación de rizoma. Este es el método más rápido, ya que de esta forma se obtiene una nueva planta de manera instantánea.

zamioculcas como se reproduce
Raíces de Zamioculcas, via Wikimedia Commons

Para realizar la división de la Zamioculca sigue los siguientes pasos:

  1. No riegues la planta durante al menos 2 semanas.
  2. Retira la zamioculca de su maceta con mucha delicadeza.
  3. Separa un tubérculo del que crezcan raíces y tallos, con cuidado para no dañar las raíces.
  4. Si es necesario, puedes ayudarte de una cuchilla limpia y afilada. Si realizas un corte, déjalo secar durante algunas horas al aire libre.
  5. Planta cada división en una maceta independiente con tierra ligera y buen drenaje.

Toxicidad

La planta Zamioculcas es tóxica para gatos, perros y humanos. Todas las partes de esta planta se consideran tóxicas al contener oxalato de calcio, común entre las plantas de la familia Araceae. Son especialmente peligrosas si se mastican o ingieren sus hojas o tallos. Por ello, se recomienda mantener las plantas zamioculcas fuera del alcance de niños pequeños y mascotas.

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1 comentario en “Planta Zamioculca: cuidados y reproducción”

  1. Me es muy grato leerlos e identificar mis plantas, muchas de ellas desconozco nombre y tratamiento y esto lo conozco con sus artículos.
    Gracias

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