Cómo no matar a tus cactus y suculentas

Es fácil cuidar de tus cactus y suculentas si sabes cómo. Lo primero es que «cactus» y «suculentas» son términos muy generales (de hecho los cactus también forman parte de la familia de las suculentas), por lo que nunca estará demás conocer el nombre de la planta que tenemos delante para así poder descubrir sus características y necesidades específicas. Sin embargo, es cierto que existen una serie de consejos generales que te ayudarán a evitar consecuencias catastróficas que terminen por matar a tus cactus y suculentas.

Se suele decir que los cactus son plantas muy fáciles de mantener, que prácticamente puedes olvidarte de ellos y permanecerán como el primer día. Hay cierta parte de verdad en esta afirmación; los cactus y las suculentas no son plantas de las que tengas que estar pendiente diariamente e incluso puede ser bueno olvidarse un poco de ellos y «dejarlos en paz».

Este tipo de plantas tienen la capacidad de almacenar agua en sus hojas, tallos o raíces, por lo que no necesitarán ser regadas tan frecuentemente como otras plantas. Sin embargo, esto no quiere decir que no necesiten de un riego completo cada cierto tiempo. Todas las plantas necesitan agua. Todas menos las de plástico, pero a un buen #plantlover un cactus de plástico no le hace tanta ilusión, así que mejor vamos centrarnos en los de verdad:

Aquí he seleccionado los 7 tips más importantes para ayudarte a no matar a tus cactus y suculentas nunca más.

7 tips para no matar a tus cactus y suculentas

Cómo regar los cactus y suculentas

1. Riega sólo cuando la tierra esté seca

Es la regla de oro. Recuerda que la causa más común de muerte en cactus y suculentas es el exceso de riego. Normalmente se regarán cada 10-15 días en verano y se espaciarán más los riegos durante el invierno, pero siempre debemos asegurarnos de que el sustrato esté seco antes de volver a regar. Para ello podemos introducir un dedo, un palito de madera o un sensor de humedad que nos ayude a determinar cómo de seca está la tierra.

Como siempre, las necesidades de agua de una planta dependerán de diversos factores a tener en cuenta: ubicación, nivel de exposición a la luz solar, temperatura, etc.

Si no has regado tu cactus o suculenta en un tiempo y presenta una apariencia de hojas o tallo arrugados, es muy probable que tenga deshidratación y necesite una buena dosis de agua para recuperarse.

Consejo extra: Las macetas de arcilla o terracota son muy porosas, lo cual favorece la evaporación de la humedad del sustrato y mejora la aireación de las raíces. Prioriza el uso de este tipo de macetas frente a las de plástico.

2. Mejor regar de menos que de más

Según mi experiencia personal, es mucho más fácil recuperar a un cactus deshidratado que a uno que ha sido regado de más. El exceso de agua es mortal para los cactus y suculentas. Siempre es mejor tirar hacia el lado de la falta de riego.

Lo ideal es regar las suculentas uniformemente toda la tierra (no mojar el tallo ni las hojas) y esperar a que ésta se seque para volver a regar. Debemos proporcionar a nuestro cactus/suculenta un suelo con muy buen drenaje para que el agua se elimine fácilmente por los orificios de la base de la maceta. Nunca hay que dejar agua estancada bajo la maceta. Si usamos un plato debemos asegurarnos de vaciarlo bien después de regar.

2. Utiliza agua de lluvia.

Si tienes oportunidad, la mejor opción siempre será regar con agua de lluvia. Sólo tienes que dejar algún recipiente en el balcón o en una ventana cuando vaya a llover. Es gratis y tus plantas te lo agradecerán 😉

Sin embargo, si no te queda otro remedio que regar con agua del grifo, procura dejarla reposar al menos durante la noche para permitir que el cloro se evapore. También puedes utilizar agua filtrada o agua embotellada.

3. Cuidado con pulverizar los cactus y suculentas.

Pulverizando tus cactus puedes hacer que se pudran, especialmente si los cultivas en interior. Hazlo sólo en épocas de mucho calor, cuando las temperaturas superen los 30º C y estén expuestos al sol. La forma correcta de regar las suculentas es por inmersión o humedeciendo la tierra por medio de una regadera o una botella para regar suculentas (Ver en Amazon).

Iluminación

4. Encuentra el lugar adecuado

Los cactus y las suculentas necesitan de una alta iluminación para prosperar. Si los tienes en interior, una ventana orientada al sur será perfecta (vigila en verano que no les de el sol demasiado fuerte). Si los tienes fuera o en el balcón, tendrás que tener en cuenta que no todas las variedades toleran igual el sol directo. Una exposición prolongada a la luz intensa puede provocar manchas o el amarillamiento de la planta, sobre todo en los ejemplares más jóvenes. Si percibes que esto comienza a ocurrirle a tu planta, lo mejor será que cambies su ubicación a una zona más resguardada del sol directo.

Los cactus tropicales como el Schlumbergera o el Rhipsalis necesitarán un lugar más húmedo y sombreado que otros cactus propios de climas desérticos. Igualmente, la mayoría de suculentas preferirán una iluminación indirecta brillante y una baja humedad ambiental.

Sustrato

5. Elige el mejor sustrato para tus cactus y suculentas

  • Utiliza sustratos porosos, aireados y con muy buen drenaje
  • Identifica tu planta para conocer qué tipo de sustrato es el más indicado para su cultivo.
  • Prueba a hacer tu propia mezcla; esta debe incluir material orgánico (tierra) e inorgánico (mineral). Por ejemplo: 2 partes de sustrato universal y 1 parte de sustrato pómice.
  • Añade carbón vegetal a tu mezcla (picado en trozos pequeños), o en la base de la maceta, para prevenir la aparición de hongos y bacterias.
  • Puedes utilizar greda volcánica como elemento de drenaje en el fondo de la maceta.
  • Si no quieres hacerlo tú, existen a la venta sustratos para cactus ya preparados (Ver en Amazon) que puedes comprar.

Consejo extra: Utiliza guijarros o piedras pequeñas para cubrir la superficie de la tierra de la maceta. Esto, además de ser muy decorativo, ayudará a proteger el cuello de tu cactus o suculenta de la humedad de la tierra.

Fertilizante

6. Utiliza un fertilizante para cactus SOLO en los meses de crecimiento

Los cactus y suculentas no necesitan mucha alimentación. Sin embargo, para los cultivados en macetas puede ser positivo fertilizarlos durante la época de crecimiento activo. Un par de veces al año debería ser suficiente. Puedes utilizar un fertilizante especial para cactus (Ver en Amazon) con poco nitrógeno y rico en potasio que favorece la floración. Es importante asegurarte siempre de no sobrealimentar, ya que puede ser muy peligroso para tu planta… ¡tanto como el exceso de riego! Lo mejor es que rebajes la dosis recomendada a la mitad para no correr riesgos.

Trasplante

7. Trasplanta tus cactus y suculentas cuando lo necesitan

¿Y cuándo lo necesitan? Bueno, no siempre es recomendable realizar un trasplante, a veces puede ser perjudicial para la planta. La mejor forma de saber si tu cactus o suculenta necesita ser trasplantada es por el método de la observación (ya que existen algunas señales que te ayudarán a saberlo):

  • Cuando las raíces salen por los orificios del fondo de la maceta: Esta es la señal más evidente de que la planta necesita más espacio para seguir creciendo.
  • Cuando el recipiente es muy pequeño: A veces la suculenta crece tanto que tapa por completo la abertura de la maceta y hasta resulta complicado poder regarla adecuadamente. En estos casos lo mejor será cambiarla a un recipiente más grande.
  • Cuando crees que puede estar enferma: Si descubres que tu planta tiene las raíces podridas a causa de un mal drenaje o del exceso de riego, probablemente la mejor solución sea eliminar las raíces en mal estado y realizar un trasplante a una maceta con un sustrato nuevo, que tenga buen drenaje y aireación.
  • Cuando quieres cambiar la maceta: Normalmente cuando adquirimos nuestras plantas en viveros o tiendas de jardinería suelen venir en macetas de plástico que puede que no te convenzan demasiado, en estos casos puedes realizar un trasplante, por ejemplo a una maceta de arcilla, y utilizar tu mezcla de sustrato favorita.

Espero que estos 7 tips te ayuden a mantener tus cactus y suculentas vivos y con buena salud. Cualquier duda que tengas puedes dejarla abajo en los comentarios

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