Cómo cuidar una Dieffenbachia

Cuidados de la Dieffenbachia

La Dieffenbachia es una popular y exótica planta de la familia Araceae, que destaca por su fácil cuidado y su hermoso follaje verde con manchas claras. En esta guía completa sobre cómo cuidar la Dieffenbachia, trataremos todo lo relacionado con esta hermosa planta de interior: cuidados, reproducción, plagas que la afectan y otros problemas comunes.

La diefembaquia es una planta de interior resistente y fácil de cuidar. En general prefiere una buena cantidad de luz indirecta, pero puede adaptarse a una iluminación más baja. Es recomendable mantener sus hojas limpias para evitar plagas y ayudarla a realizar fácilmente la fotosíntesis.

Existen más de 30 especies diferentes de Dieffenbachia, además de los numerosos cultivares y variedades. Una de las especies más populares es la Dieffenbachia Seguine, de la cual deriva el cultivar Amoena entre otros. Las dieffenbachias producen flores estacionalmente, aunque rara vez florecen en interiores.

Guía rápida de la Dieffenbachia

Nombres comunesDiefembaquia, Amoena, Lotería, Galatea, etc.
Nombre científicoDieffenbachia
FamiliaAraceae
RiegoCuando el sustrato esté parcialmente seco.
IluminaciónLuz indirecta brillante
Temperatura16 – 27ºC
HumedadAlta. >60%
SustratoHúmedo y con buen drenaje.
ToxicidadTóxica para mascotas
Cuidados de la Dieffenbachia

Cómo cuidar una Dieffenbachia

Dieffenbachia cuidados en interior

Riego

La mejor manera de regar la Dieffenbachia es dejar que el sustrato se seque moderadamente y luego regarlo completamente de manera uniforme. Es esencial dejar que el agua de riego salga por los orificios de drenaje de la maceta para evitar problemas de pudrición.

Nunca dejes que la tierra se seque completamente entre riegos, lo ideal es tratar de mantener un ligero nivel de humedad para que la planta crezca y se desarrolle de forma óptima.

Iluminación

En general, las plantas de Dieffenbachia requieren de una iluminación solar indirecta de media a alta. El sol directo sin control puede provocarles quemaduras en las hojas. Dos o tres horas de sol en las primeras horas del día les pueden ir bien, pero es importante evitar la exposición solar directa al mediodía.

Es una planta que puede adaptarse a lugares algo más «sombríos», pero siempre necesitará recibir un mínimo de luz indirecta para desarrollarse bien y no tener problemas de crecimiento. Algunas variedades como la Dieffenbachia ‘Camilla’ necesitan menos luz.

Puede cultivarse al aire libre en un lugar con semisombra, pero debe protegerse del frío.

Temperatura y Humedad

La temperatura ideal para la Dieffenbachia es de 16 a 27ºC. Por debajo de los 10º la planta dejará de crecer.

Necesita una humedad relativa alta (mayor del 60%), por lo que puede ser necesario pulverizar la planta de forma regular o utilizar otros métodos para aumentar la humedad a su alrededor.

Es importante tener cuidado con las corrientes de aire frío.

Sustrato

Como la mayoría de Aráceas, la Dieffenbachia necesita una tierra que drene bien pero que también sea capaz de retener la humedad.

Puedes usar turba rubia y añadirle perlita en una proporción de 90%-10% entre turba y perlita. Si lo prefieres, también puedes sustituir la perlita por arena gruesa.

Abono

Fertiliza un par de veces al mes durante la época de crecimiento (primavera – verano), con un fertilizante líquido para plantas verdes.

Para los meses más fríos no es necesario abonar, de hecho es recomendable no fertilizar la planta en esos meses.

Plagas

Las plagas que más afectan a esta planta son las típicas que atacan a las plantas de interior: cochinillas, ácaros, pulgones, mosca blanca…

Para prevenirlas puedes limpiar sus hojas con regularidad. Si tienes plantas afectadas, sepáralas de las demás para evitar el contagio.

Trasplante de la Dieffenbachia

Si tu Dieffenbachia ha crecido demasiado puede ser necesario un cambio de maceta. Si decides trasplantar, procura hacerlo cuando termine el invierno antes de la temporada de crecimiento.

Selecciona una maceta que sea ligeramente más grande que la maceta actual. Trasplantarla a una maceta demasiado grande puede provocar problemas de crecimiento o pudrición de raíz por encharcamiento.

Reproducción de la Dieffenbachia

La mejor forma de reproducir la Dieffenbachia es por medio de esquejes. Se recomienda utilizar guantes debido a la toxicidad que presenta esta planta.

La siguiente explicación resume la reproducción de los esquejes por tierra. Si lo prefieres también puedes sumergir los esquejes en agua para que echen raíces y poder plantarlos.

Cómo reproducir Dieffenbachia por esquejes en tierra

  1. Con una cuchilla o unas tijeras previamente desinfectadas, realiza un corte de tallo por debajo de un nudo (las partes del tallo de donde emergen las hojas.)
  2. Cada corte debe colocarse de lado o en posición vertical en un recipiente con turba. Las que se coloquen de costado apenas deben cubrirse.
  3. Si decides colocarlos en posición vertical, asegúrate de enterrarlos hasta la mitad para que al menos un nudo quede debajo del suelo. No importa en qué dirección se planten siempre que el nudo esté cubierto.
  4. Riega bien el sustrato para que mantenga la humedad y ubica los recipientes en un lugar con luz indirecta brillante.
  5. Mantén la tierra húmeda. En unas semanas deberías comenzar a ver nuevos brotes y hojas.

Problemas comunes

Ahora que hemos visto los aspectos importantes sobre cómo cuidar una dieffenbachia y cómo reproducirla, me centraré en tratar de descifrar algunos de los problemas más habituales que pueden surgir con esta planta.

Hojas amarillas

Las hojas amarillas en la Dieffenbachia pueden producirse por diferentes motivos:

Falta o exceso de riego: Es posible que algo falle en la rutina de riegos. Analiza si mantienes el sustrato excesivamente húmedo o encharcado. En el otro extremo de la balanza, un sustrato demasiado seco por mucho tiempo también puede provocar hojas amarillas.

Estrés por el clima: Si la planta pasa mucho frío o está expuesta a corrientes de aire, puede desarrollar hojas amarillentas. Trata de ubicarla en un lugar resguardado, bien iluminado, con una temperatura estable y cálida.

Envejecimiento: Las hojas pueden volverse amarillas simplemente por vejez. A veces puede ser bueno recortar los tallos y las hojas para estimular un nuevo crecimiento.

Falta de luz: Si la planta no obtiene suficiente luz puede desarrollar hojas amarillas. Mueve tu Dieffenbachia a un lugar cerca de una ventana luminosa. Puedes adquirir una lámpara de crecimiento si crees que tu planta no obtiene suficiente luz natural.

Plagas: Si las hojas comienzan a presentar puntos o «salpicaduras» de color amarillo, podría ser debido a un ataque de ácaros o araña roja.

Deficiencia de nutrientes: Es difícil saber si las hojas amarillas se deben a este problema. Asegúrate de fertilizar tus plantas durante su temporada de crecimiento activo, cada 15 o 30 días, con un fertilizante para plantas de interior que le aporte todos los nutrientes que necesita.

Enfermedad: Las hojas amarillas también pueden ser la causa de una infección. Si las hojas presentan manchas marrones circulares con un halo amarillo puede deberse a la presencia de hongos en la planta.

Hojas marrones

Las hojas marrones en la Diefembaquia pueden ser producto de demasiado calor o sol directo. Otras posibles causas son la exposición a temperaturas bajo cero o a la infestación por plagas.

Las puntas y bordes marrones pueden producirse por un riego irregular o una aplicación excesiva de fertilizante.

Escaso crecimiento o nulo

Si el crecimiento de tu dieffenbachia se ha ralentizado o se ha detenido por completo, es posible que no reciba suficiente luz. Mueve la planta a un lugar con mayor iluminación y asegúrate de fertilizarla en los meses de crecimiento para evitar la falta de nutrientes.

Tallos largos y escaso follaje

El crecimiento estirado y los tallos débiles seguramente serán producto de una iluminación demasiado baja. Una dieffenbachia que no recibe suficiente luz se debilitará. Además, las hojas también pueden volverse delgadas, pálidas y alargadas, o con mucho espacio entre ellas.

Aunque se suele leer por ahí que es una planta de poca luz, no es del todo cierto. Esta planta necesita de una abundante iluminación indirecta para no tener problemas importantes de crecimiento.

Puedes podarla cortando la parte superior del tallo para estimular un crecimiento más poblado e uniforme.

Toxicidad

La dieffenbachia es una planta tóxica para gatos, perros y humanos. Según medlineplus, se puede producir intoxicación si se ingieren las hojas, el tallo o la raíz de la planta. Esto es debido principalmente a que contiene ácido oxálico, una sustancia que causa ardor e hinchazón de la boca y garganta. En casos severos esta hinchazón puede bloquear las vías respiratorias y causar asfixia.

Es recomendable tener especial cuidado con esta planta si se tienen niños pequeños o mascotas en casa.

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